24/07 Dia Internacional del BDSM

Hoy, dia Internacional del BDSM, coincidente la Fecha que significa una relación de Sumisión/ Dominación 7 dias a la semana 24 horas al dia 24/7

Os dejo este post de una esclava/sumisa donde nos explica qué significa, cómo vive ella el BDSM desde que se inició.

Mi Amo me ha dado permiso para explicarle a un vainilla cómo vivo el BDSM. Espero que me acribille de preguntas para saber guiarme a unas explicaciones concretas, pero también quiero escribir un post sobre ello. Intentar hablar de ello sin preguntas, sin guías sobre qué hablar… Simplemente mi experiencia BDSM.

Recuerdo que al principio del todo, cuando apenas estábamos comenzando como pareja, el juego consistía en unos azotes hoy y unos castigos mañana. Me viene a la memoria una de las primeras órdenes a distancia: meterme en el baño del trabajo y masturbarme con un bolígrafo. Me costó mucho romper la barrera de la “normalidad” y obedecer, pero finalmente lo conseguí y no podía parar de sonreír.

Desde entonces era un constante romper barreras. La barrera de la ignorancia era una de las más difíciles de romper, pero se suplía poco a poco con la inevitable experiencia de la práctica.

Al principio lo practicábamos entre sesiones y 24/2. Y debo reconocer que no era muy consciente de ello. Simplemente me dedicaba a disfrutarlo.

Y finalmente llegó la proposición oficial de convertirlo en una relación BDSM 24/7. Pensé que aquello se me quedaría demasiado grande, pero a la vez estaba entusiasmada. ¡No iba a tener que tomar decisiones! ¡Mi Amo cuidaría de mí! El trabajo sería más duro, por supuesto, pero yo no me tenía que preocupar por nada…

Obviamente, con esa mentalidad, todo iba mal.

No sabría cuántos reajustes hemos tenido que hacer a lo largo de estos años, pero creo que todos y cada uno ha merecido la pena. Mi Amo ha tenido que tener muchísima paciencia conmigo. Me ha costado mucho comprenderlo todo. Además, yo venía de un pasado difícil que hacía complicado todo el asunto.

Una cosa que siempre me gusta aclarar cuando hablamos de ello a vainillas es el tema del equilibrio. Siempre defiendo que en una relación debe existir básicamente el respeto y el equilibrio, ya sea una relación de pareja, de amistad, familiar… en cualquiera de los casos. Cuando damos más de lo que recibimos hacemos tonterías y mucho daño. En el BDSM no es distinto, también hay equilibrio. Es un equilibrio diferente, parece descompensado, pero en absoluto. En nuestra relación están bien definidos los roles dentro de la pareja y son los que nosotros, por consenso, hemos decidido.

Por un lado mi Amo decide cuándo y cómo hacerme lo que me hace, pero soy yo, la sumisa, quien decide hasta qué punto llegamos. Me explico… Azotes. Hay mil maneras de dar los azotes y unos duelen de manera diferente y con intensidades diferentes. No es lo mismo un flogger que un látigo, el dolor es distinto. La intensidad la pone el Amo. Yo, si se diera el caso, podría acordar con mi amo que si me azota jamás lo hiciera con un flogger, que siempre sea con un látigo o una fusta. Así, con todo. Un día que se pruebe un látigo no se debe juzgar a todos…

Sobre las prácticas: humillación, bondage, etc. Diría un burdo: “A gusto del consumidor”, pero tampoco es tan fácil. Un Amo debe ser capaz de hacer superar a su sumiso grandes barreras para poder disfrutar de la amplia gama que ofrece el BDSM. Pero es que el BDSM es taaaaaaan amplio respecto a sus prácticas.

Lo importante de esto es que sea seguro. La tercera premisa importante del BDSM. Y esta seguridad no se refiere a que estás seguro de que quieres hacerlo, sino que el Amo es capaz de protegerte ante cualquier daño y tiene los conocimientos suficientes sobre cada práctica que hace.

Hemos tenido la oportunidad de practicar el Bondage con una maestra shibari y tuvo la cortesía de enseñarnos qué puntos no se deben tocar con las cuerdas y porqué, qué ocurre cuando pones en un punto malo la cuerda, cómo evitar hacer daño al sumiso. Fue una oportunidad increíble donde disfruté de mi primera suspensión. ¡¡Estoy deseando experimentar la siguiente!!

Pero lo más importante de todo es que un vainilla comprenda que esta práctica se basa en la psicología. A tu Amo le das el regalo del poder sobre ti, sobre tu persona, a cambio recibes protección, placer y autosuperación. La confianza que se debe tener sobre el Amo es absoluta y esa confianza no se gana de la noche a la mañana. Se ejerce con la experiencia y con la paciencia. Amo y sumiso (sean del sexo que sean) deben tener un contrato previo, ya sea verbal o escrito, donde se especifican las prácticas que el sumiso está dispuesto a recibir.

Yo lo he descubierto con mi Amo poco a poco. Nuestro contrato siempre ha estado (y está) abierto a modificaciones constantes. Es más… yo no soy una simple sumisa. Yo soy esclava de mi Amo. No hay otro Amo para mí y le pertenezco plenamente.

De aquí se deducen varias cosas. No es lo mismo un sumiso que un esclavo y no tiene nada que ver una relación profesional que una amateur.

Ahí lo dejo…

 

Fuente:https://esclavitadelamo.wordpress.com

Deja un comentario